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lunes, 28 de octubre de 2013


                    Cabeza ósea (cráneo y cara)
Los huesos del cráneo son ocho, cuatro son impares y de situación media, y los otros dos son pares y de situación lateral simétrica:

Frontal (1)

Parietal (2)

Temporal (2)

Occipital (1)

Esfenoides (1)

Etmoides (1)

Huesos wormianos (variable)

Huesos de la cara:

Vómer (1)

Lagrimal o Unguis (2)

Cornete nasal inferior (2)

Palatino (2)

Nasal o Propio de la nariz (2)

Maxilar superior (2)

Mandíbula o Maxilar inferior (1)

Cigomático o Malar (2)


Cabeza ósea
La cabeza ósea o esqueleto de la cabeza o calavera (en inglés skull), es el conjunto de huesos que forman el esqueleto de la cabeza (cráneo y huesos de la cara); y rodean y protegen al encéfalo y los órganos de los sentidos, y contienen al aparato de la masticación. Normalmente se encuentran 28 huesos en el esqueleto de la cabeza, en donde sólo uno, la mandíbula, es móvil.
Huesos que lo forman:
          Huesos del cráneo (neurocráneo)
Frontal: Es un hueso único, mediano y simétrico que ocupa la parte más anterior del cráneo. Está situado por delante de los parietales, del etmoides y del esfenoides.
Temporal: Hueso par, situado en la parte lateral, media e inferior del cráneo, contiene el órgano vestibulocolear.
Hueso occipital: Hueso único, mediano y simétrico, que corresponde a la parte posteroinferior del cráneo.
Hueso parietal: Hueso par, situado por detrás del frontal, por encima del temporal y por delante del occipital.
Hueso etmoides: Hueso único, se halla situado por delante del esfenoides y por detrás de la escotadura etmoidal del hueso frontal. Contribuye a la formación de las cavidades orbitarias y nasales.
Hueso esfenoides: Hueso impar, mediano y simétrico, situado como una cuña en la base del cráneo, entre los huesos que lo rodean.
          Huesos de la cara (viscerocráneo o esqueleto facial)
Vómer
Unguis
Cornete nasal inferior
Maxilar superior
Maxilar inferior o mandíbula
Cigomático o malar
Palatino
Huesos propios de la nariz
•Huesos del oído medio
Martillo
Yunque 
Estribo
Símbolos con calaveras. 
          La calavera suele emplearse como símbolo de peligro o de sustancia tóxica.
          Junto con dos tibias cruzadas y sobre fondo negro, se considera la enseña de los piratas y bucaneros (aunque cada uno utilizaba su propia bandera, si bien es cierto que los esqueletos, huesos, etc. eran comunes en ellas).
Sistema Óseo
El aparato locomotor tiene dos sistemas; uno activo constituido por los músculos, y otro pasivo formado por los huesos. A este último se le denomina sistema óseo. Ambos son imprescindibles para el movimiento.
Además de intervenir en la locomoción, el sistema óseo cumple con importantes funciones, entre otras: proteger órganos importantes como el corazón o los pulmones, ya que están resguardados en la caja torácica, formada por la columna vertebral, las costillas y el esternón.
Estructura del sistema óseo
El cuerpo humano está formado por gran número de huesos. Estos huesos constituyen el sistema óseo o esqueleto, que da forma al cuerpo del hombre.
Pero el sistema óseo no sólo da forma al cuerpo humano, tiene también otras funciones: sostiene al hombre, permite su movimiento y protege ciertos órganos para que no puedan ser dañados por un golpe.
Para cumplir esta misión, los huesos que forman el sistema óseo tienen que cumplir ciertas características. Los huesos han de ser duros y resistentes, pero al mismo tiempo lo suficientemente flexibles como para que no se quiebren con facilidad al recibir un golpe.
En el sistema óseo humano pueden distinguirse tres partes: cabeza, tronco y extremidades, tanto superiores como inferiores, respectivamente.
El sistema óseo de la cabeza comprende el cráneo y la cara. A lo largo del tronco está situada la columna vertebral, que consta de una serie de pequeños huesos llamados vértebras. De la columna vertebral salen las costillas, que son otros huesos en forma de arco, y que forman la cavidad torácica que protege a los pulmones y al corazón.
Los huesos del brazo y la mano están insertados en el omóplato y la clavícula, que se encuentran situados en la parte superior de la columna vertebral.
Los huesos de las piernas y el pie arrancan del hueso coxal, situado en la parte inferior de la columna vertebral, aproximadamente a la altura de la cintura.
EL TEJIDO ÓSEO
Para reunir todas las características precisas, los huesos están constituidos por unas células bastante simples que poseen una membrana muy resistente. Sin embargo, no todas las células que forman los huesos son iguales. Si observamos el corte del hueso de un brazo, por ejemplo, podemos comprobar que su central es diferente a la de su parte exterior. Ésta parece mucho más compacta que la interior. Esto se debe a que en la formación de los huesos intervienen dos tipos de células, que forman a su vez dos tejidos diferentes:
• El tejido óseo esponjoso, que forma el interior de los huesos más largos, y el tejido óseo compacto, que recubre la parte de los huesos formada por tejido esponjoso.
Si los huesos fueran totalmente macizos, su peso nos dificultaría los movimientos. Pero si fueran huecos se romperían fácilmente. Por tanto están compuestos de refuerzos óseos formados por canalículos que se agrupan y hacen el papel de las columnas que sostienen la estructura.
El hueso es un tejido sorprendente, ya que combina células vivas (osteocitos) y materiales inertes (sales de calcio). De esta unión surge la fuerza, pero también la ligereza y la resistencia de los huesos. Los huesos se renuevan constantemente.
TIPOS DE HUESOS
Los huesos que constituyen el sistema óseo poseen formas y tamaños muy diferentes.
• Huesos largos. Son más largos que anchos y se encuentran en las extremidades. Son huesos largos, por ejemplo, la tibia y el fémur de la pierna; el húmero, el cúbito y el radio de los brazos.
• Huesos cortos. Son aquellos que no son más largos que anchos, ni más anchos que gruesos. Son huesos cortos, por ejemplo, las vértebras o los huesos que forman el pie.
• Huesos planos. Son huesos de poco grosor y de superficie más o menos extensa, por ejemplo los huesos de la cabeza, como el frontal y los parietales; los omóplatos, que se encuentran en la espalda, o el coxal.
• Huesos irregulares. Crecen en varias direcciones y no tienen una forma definida; ejemplos de ellos son los de las vértebras y el esfenoides.
LAS ARTICULACIONES
Los huesos que forman el sistema óseo humano están unidos entre sí. Las uniones pueden ser de dos tipos diferentes. Algunos huesos, como los de la cabeza, están unidos de forma que su movimiento es prácticamente imposible. Otros huesos, como la tibia y el fémur, que se encuentran en la pierna, están unidos de forma que ambos se pueden mover.
Cuando la unión entre dos huesos permite el movimiento de uno o ambos huesos, se llama articulación. Todas las partes del cuerpo que pueden desplazarse poseen los huesos unidos mediante una articulación. Por ejemplo, existe una articulación en el codo, que permite el desplazamiento de los huesos que forman el brazo; los huesos que forman los dedos están unidos entre sí por medio de articulaciones; también es una articulación la que une el fémur de la pierna con el hueso de la cadera.
En una articulación los huesos encajan entre sí de forma que ambos se pueden mover sin llegar a rozarse. Para evitar más aún el roce, en la articulación existe una sustancia blanda que impide que los huesos puedan llegar a desgastarse por el rozamiento entre ellos.
Unas son fijas y se llaman suturas (las de los huesos del cráneo).
• Semimóviles: las de las vértebras. Entre ellas están los discos vertebrales.
• Móviles: las del codo y la rodilla. En este caso, para evitar el roce entre los huesos, terminan en un cartílago.
• Articular: rodeado de una bolsa o cápsula sinovial, llena de un líquido aceitoso llamado sinovia, que actúa como lubrificante y amortiguador del roce. Entre las dos cápsulas esta el menisco articular.
Funciones principal
Las principales funciones del sistema óseo son:
1. Dar forma y sostén al cuerpo, que permite la posición erguida o vertical al estar de pie, caminar o al sentarse.
2. Proporcionar los puntos de inserción a los músculos para poder efectuar los movimientos.
3. Formar glóbulos sanguíneos en la médula roja.
4. Proteger diversos órganos mediante sus cavidades o cajas formadas por huesos.
5. Almacenar diversas sales de calcio necesarias para algunas funciones del metabolismo.
¿Cómo está integrado?
El cuerpo humano es una complicada estructura de más de doscientos huesos, un centenar de articulaciones y más de 650 músculos actuando coordinadamente. Gracias a la colaboración entre huesos y músculos, el cuerpo humano mantiene su postura, puede desplazarse y realizar múltiples acciones.
(Esquema del cráneo, tórax, columna vertebral, extremidades superiores, inferiores y pelvis por separado)
Principales huesos del cuerpo humano
En el cuerpo humano existen 208 huesos:
8 en el cráneo
14 en la cara
8 en el oído
1 hueso hioides
26 en la columna vertebral
25 en el tórax
64 en los miembros superiores
62 en los miembros inferiores
El cuerpo humano se divide de la siguiente manera, para que sea más comprensible y universal:
Cabeza, tronco, extremidades  
• Huesos de la cabeza
– Los huesos del cráneo son 8 y forman una caja resistente para proteger el cerebro.
– Los huesos de la cara son 14. Entre ellos los más importantes son los maxilares (superior e inferior) que se utilizan en la masticación.
• Huesos del tronco
– La clavícula y el omóplato, que sirven para el apoyo de las extremidades superiores.
– Las costillas que protegen a los pulmones, formando la caja torácica.
a) Verdaderas: siete pares
b) Falsas: tres pares
c) Flotantes: dos pares
– El esternón, donde se unen las costillas de ambos lados.
– La columna vertebral es un pilar recio, pero un poco flexible, formada por una treintena de vértebras que cierra por detrás la caja torácica.
– Las vértebras forman la columna vertebral y protegen la médula espinal.
– La pelvis (ilion, isquion y pubis), en donde se apoyan las extremidades inferiores.
 Huesos de las extremidades superiores.
– Clavícula, omóplato y húmero formando la articulación del hombro.
– El húmero, en el brazo.
– El cúbito y el radio, en el antebrazo.
– El carpo, formado por 8 huesecillos de la muñeca.
– Los metacarpianos, en la mano.
– Las falanges, en los dedos.
• Huesos de las extremidades inferiores.
– La pelvis y el fémur formando la articulación de la cadera.
– El fémur, en el muslo.
– La rótula, en la rodilla.
– La tibia y el peroné, en la pierna.
– El tarso, formado por 7 huesecillos del talón.
– El metatarso, en el pie.
– Las falanges en los dedos.
Enfermedades que puedes padecer
a) Fracturas y contusiones. Según se rompa el hueso o sólo reciba un golpe.
b) Infecciones. Atacan directamente al tejido.
c) Raquitismo. Consiste en un arqueamiento de las piernas.
d) Osteoporosis. Se hacen muy frágiles los huesos y se rompen fácilmente.
e) Artritis séptica. Destrucción de las articulaciones.
f) Hematrosis. Presencia de sangre en las articulaciones.
g) Hidratosis. Presencia de líquido ceroso en las articulaciones.
h) Dislocación. Movimiento brusco que provoca que el hueso salga de su ubicación original.
Cuidados del sistema óseo
• Cuidar de no golpearte o accidentarte ninguna estructura del cuerpo.
• Procurar no hacer movimientos muy bruscos que provoque sobre estiramientos o rotacione
• Tomar alimentos que contengan calcio

Bibliografía:

1    es.wikipedia.org/wiki/Cabeza_ósea

     es.wikipedia.org/wiki/Cráneo‎‎

 

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